Helen Clark | Biodiversidad y desarrollo sostenible

05-dic-2016

De izquierda a derecha: Inger Andersen, Directora General, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza; Helen Clark, Administradora del PNUD; Erik Solheim, Director Ejecutivo del PNUMA; Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Naoko Ishii, CEO, Global Environment Facility.

Helen Clark, Administradora del PNUD

Alocución pronunciada en el almuerzo de alto nivel: “Biodiversidad y desarrollo sostenible”

13er Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, Cancún, México.

viernes, 2 de diciembre de 2016

 

Me complace reunirme con ustedes hoy para examinar la importancia fundamental de la biodiversidad para el desarrollo sostenible, y agradezco a nuestros anfitriones mexicanos la organización de este importante almuerzo.

La biodiversidad de la Tierra es el fundamento mismo de la supervivencia y el bienestar humanos. Perderla no solo acarrea graves consecuencias para nuestro medio ambiente natural, sino que también pone en peligro los medios de subsistencia, la salud y la seguridad alimentaria e hídrica de las personas, en particular las más pobres y las de zonas rurales.

Por  consiguiente, es decisivo reconocer que el mantenimiento de la biodiversidad no solo guarda relación con medidas de conservación directas, sino también con la búsqueda de la erradicación de la pobreza y el desarrollo humano de formas sostenibles.

Esto exige la incorporación de una perspectiva de la biodiversidad en todos los aspectos del desarrollo, en ámbitos como la agricultura, la pesca, la silvicultura, la minería, la energía, el turismo y el transporte. Varias de las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica contienen un llamamiento explícito a la incorporación de dicha perspectiva, en tanto que otras tienen consecuencias en tal sentido. La Declaración de Cancún propuesta es muy clara a este respecto, lo cual es encomiable.

En el PNUD, hemos asumido hace mucho tiempo un compromiso con la incorporación de una perspectiva de biodiversidad en nuestra labor, y trabajamos con diversos aliados, entre ellos el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

Mediante la mayor cartera de proyectos de biodiversidad y ecosistemas de las Naciones Unidas, integrada por unos 400 proyectos en 120 países por un valor superior a 1.600 millones de dólares en subsidios y 5.100 millones de dólares de cofinanciación, prestamos apoyo a un gran número de aliados para que incorporen una perspectiva de biodiversidad  en sus actividades de desarrollo.

A continuación se consignan algunos ejemplos:

  • Con financiación del FMAM, hemos respaldado la labor destinada a garantizar que las actividades en sectores económicos, como la minería y la agricultura, tengan repercusiones mínimas en más de 250 millones de hectáreas de paisajes terrestres y marinos de usos mixtos.
  • Aquí en México, por ejemplo, prestamos asistencia para la certificación de la gestión responsable de 3,1 millones de hectáreas de bosques. Contribuimos al acercamiento de comunidades indígenas y locales con más de 20 empresas forestales comunitarias para fortalecer prácticas forestales sostenibles  y garantizar beneficios a la comunidad.
  • Por medio de la Iniciativa de Financiación de la Biodiversidad (BIOFIN) del PNUD estamos prestando apoyo a 30 países para incorporar una perspectiva de biodiversidad en los presupuestos nacionales. Esto incluye el control de los gastos relacionados con la biodiversidad, la evaluación de las necesidades financieras de largo plazo y la determinación y formulación de soluciones eficaces para suplir las deficiencias nacionales de financiación  de la biodiversidad.
  • Entre los resultados de esta labor figuran la integración de los aspectos relativos a la biodiversidad en las directrices sobre la inversión pública en el Perú; la elaboración de un nuevo mecanismo de financiación con los pagos de la responsabilidad social empresarial para actividades relacionadas con la biodiversidad en la India; y un nuevo mecanismo de uso de los aranceles de la tierra para la conservación en Guatemala;
  • Por medio de su Programa de Productos Verdes, el PNUD colabora con los países para abordar las causas fundamentales de la deforestación, la pérdida de la biodiversidad y la pobreza rural en comunidades dedicadas al cultivo de productos básicos. Hasta la fecha, 11 países han establecido plataformas nacionales para los productos básicos, que ofrecen espacios neutrales en que los interesados pueden formular una visión común y una agenda para el cultivo sostenible de productos básicos.
  • Por ejemplo, en Costa Rica, con el auspicio de la plataforma nacional para los productos básicos sobre la piña, más de 50 grupos de interesados, incluidos compradores importantes como TESCO y Walmart, llegaron a un consenso sobre un plan de acción amplio para la promoción de la producción sostenible de piña; y

En virtud de la Iniciativa sobre Pobreza y Medio Ambiente, del PNUD y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), prestamos apoyo a los países para que integren las preocupaciones relativas a la erradicación de la pobreza y la sostenibilidad ambiental en la planificación, presupuestación, aplicación y vigilancia de los marcos de política nacionales y subnacionales.

Gracias a estos y muchos otros ejemplos en que el PNUD respalda la incorporación de una perspectiva de biodiversidad, hemos llegado a la conclusión de que la biodiversidad no es simplemente un elemento que deba añadirse a las políticas, los planes y las prácticas de los sectores productivos. En cambio, debe considerarse un componente indivisible, y muchas veces un requisito, para alcanzar el desarrollo sostenible, incluidos la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Hemos observado esto claramente en nuestra prestación de apoyo a más de 3.000 zonas protegidas, en que las iniciativas de conservación no solo han beneficiado al medio ambiente, sino que también han tenido numerosos efectos positivos en las vidas y los medios de subsistencia de las comunidades locales.

Por esa razón, el PNUD considera que la aplicación de las estrategias y planes de acción nacionales sobre biodiversidad, promovidos por el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD), es una vía decisiva y un posible catalizador de las primeras medidas relativas a los ODS. En asociación con el PNUMA y la Secretaría del CBD, estamos estableciendo un servicio de apoyo para que los países puedan liberar el enorme potencial de la biodiversidad y los ecosistemas en favor del logro del desarrollo sostenible y los ODS. El servicio prestaría apoyo técnico y financiero, y hacemos votos por que nuestros aliados respalden esta tarea.

Para concluir, agradezco una vez más a nuestros anfitriones por reunirnos hoy aquí y les aseguro que el PNUD está firmemente comprometido con el éxito de esta Conferencia de las Partes.