Es prioritario construir iniciativas transversales para reducir las brechas en desarrollo y lograr la igualdad de género

15-dic-2014

La publicación Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México: nueva metodología. Identificar las barreras para lograr la igualdad permite profundizar, desde la perspectiva de la igualdad de género, en las oportunidades y desafíos que enfrentan el país y la sociedad a fin de asegurar un desarrollo pleno y equitativo para todas las mexicanas y los mexicanos.

 

Ciudad de México, a 15 de diciembre de 2014.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, presentó la publicación Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México: nueva metodología. Identificar las barreras para lograr la igualdad que muestra el panorama de desarrollo humano de las mujeres en las 32 entidades y los 2456 municipios y delegaciones de México para el año 2012.

 

Se presentan, también, los resultados de la primera estimación del Índice de Desigualdad de Género (IDG) para las entidades, que adapta la metodología propuesta en el Informe mundial sobre Desarrollo Humano 2010. La información de ambos indicadores se analiza en fichas para cada entidad federativa. Además, se examinan las capacidades institucionales de las Instancias de la Mujer en las Entidades Federativas (IMEF).

 

El evento de presentación se llevó a cabo en la sede común de las Naciones Unidas y contó con la participación de la Sra. Marcia De Castro, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante del PNUD en México; la Sra. Lorena Cruz Sánchez, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES); la Sra. Alejandra Ríos Cázares, consultora principal del documento y el Sr. Rodolfo De la Torre, Coordinador General de la Oficina de Investigación en Desarrollo Humano (OIDH) del PNUD en México.

 

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Los resultados de la publicación muestran que en México existen contrastes importantes en el nivel de desarrollo humano de las mujeres. Para identificar estas diferencias, se utilizó el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que mide un conjunto de capacidades relevantes de los individuos para poder elegir entre formas de vida alternativas:1) la posibilidad de gozar de una vida larga y saludable; 2) la capacidad de adquirir conocimientos, y 3) la oportunidad de tener recursos que permitan un nivel de vida digno.

 

En 2012, el valor nacional del IDH de las mujeres fue de 0.784. Las entidades federativas con mayores niveles de desarrollo para las mujeres fueron el Distrito Federal, Sonora y Nuevo León, con valores de IDH de 0.858, 0.833 y 0.826, respectivamente. En contraste, las entidades con menor desarrollo humano para mujeres fueron Chiapas (0.679), Guerrero (0.716) y Oaxaca (0.719).

 

Entre 2008 y 2012, el valor nacional del IDH de las mujeres aumentó 3.8%. En ese periodo, la dimensión de desarrollo con mayor crecimiento promedio fue la de educación (7%), en cambio, la de salud fue la de menor (0.7%). Entre las entidades, el mayor aumento porcentual en el valor del IDH se encuentra en Michoacán (6.4%), Chiapas (6.1%) y Tabasco (5.3%). El menor crecimiento ocurrió en Colima (0.2%), Nayarit (1.8%) y Quintana Roo (1.8%).

 

En su participación, la Representante del PNUD indicó que es prioritario dirigir acciones que beneficien a quienes enfrentan mayor desigualdad y falta de oportunidades, especialmente a las mujeres y los hogares encabezados por ellas. En este sentido, añadió que esta publicación enriquece el debate y permite concretar políticas y acciones que nos lleven a la igualdad de género.

 

“Los resultados dejan claro que si bien México se ubica dentro del grupo de países con desarrollo humano alto, no todas las mexicanas gozan de este nivel de desarrollo. Aún más, la desigualdad de género conlleva pérdidas en desarrollo humano para ellas y acentúa los contrastes entre el alto nivel de bienestar en ciertas áreas geográficas y la precariedad de las condiciones de vida en otras”, explicó la Sra. De Castro.

 

Por su parte, el Sr. Rodolfo De la Torre hizo notar que los resultados de la publicación muestran que los niveles más bajos de desarrollo humano municipal para las mujeres se concentran en la región Sur Sureste. De los 614 municipios del país donde las mujeres tienen un IDH bajo, 309 (50.3%) se ubican en Oaxaca, 83 (13.5%) en Puebla y 63 (10.3%) en Chiapas.

 

Asimismo, señaló que las condiciones de bienestar de las mujeres son desiguales al interior de las entidades federativas. Oaxaca (59.1%), Guerrero (55.8%) y Veracruz (51.3%) fueron las entidades con las mayores brechas en desarrollo para mujeres. En contraste, las condiciones de desarrollo más igualitarias fueron las de Baja California, Baja California Sur y Aguascalientes, con brechas de 4.5%, 12.5% y 15.6%, respectivamente. La dimensión de IDH con más desigualdad entre mujeres fue educación,  con brechas mayores al 75% en Oaxaca, Guerreo y Veracruz. La dimensión de ingreso, presentó los menores contrastes.

 

Índice de Desigualdad de Género (IDG)

El IDG permite conocer la pérdida en desarrollo humano debida a la desigualdad entre mujeres y hombres al medir la diferencia en el logro entre ambos sexos en tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral. Cuando el IDG tiene un valor cercano a cero, el panorama de desarrollo es igualitario; cuando se aproxima a uno, las desventajas de las mujeres frente a los hombres son amplias.

 

El valor nacional del IDG fue de 0.393 en 2012. En ese año, las mujeres en México experimentaron en promedio menores desigualdades de género que las de América Latina, el Caribe y África Subsahariana, pero mayores a las de Europa y Asia Central. En 2012, Baja California Sur (0.323) mostró la menor desigualdad de género; no obstante, Aguascalientes tuvo el mayor nivel de desigualdad para las mujeres con un valor del IDG de 0.474.

 

Entre 2008 y 2012 hubo un avance hacia la reducción de la desigualdad en 24 entidades federativas, pues su valor de IDG disminuyó. El estado de Jalisco tuvo la mayor reducción (-20.4%). En contraste, Aguascalientes presentó un incremento del 17.3% en el nivel de desigualdad entre mujeres y hombres.

 

Empoderamiento

El componente de empoderamiento del IDG refleja el acceso a escaños en el Congreso y a niveles secundarios y terciarios de educación. El promedio nacional fue de 0.472 en 2012. El Distrito Federal (0.559), Baja California Sur (0.558) y Baja California (0.547) son las entidades con mayor nivel de empoderamiento para las mujeres; no obstante, Chiapas (0.409), Puebla (0.434) y Guerrero (0.436) tuvieron los menores niveles.

 

Salud reproductiva

La dimensión de salud reproductiva del IDG –que incluye la tasa de mortalidad materna y la tasa de fecundidad adolescente- tuvo un promedio nacional de 0.527 en 2012. En ese año, Querétaro (0.547), Jalisco (0.541) y Nuevo León (0.539) tuvieron las mejores condiciones de salud reproductiva. Sin embargo, las entidades con mayores desventajas en esta dimensión fueron Guerrero (0.522), Tlaxcala (0.523) y Durango (0.524).

 

Mercado laboral

La participación de la mujer en la fuerza de trabajo es otra dimensión del IDG. En 2012, el promedio nacional del indicador fue de 0.605. Los estados con mayor porcentaje de mujeres que participaron en el mercado laboral fueron Quintana Roo (0.678), Colima (0.671) y Yucatán (0.643). Por el contrario, Chihuahua, Querétaro y Durango presentaron los logros más bajos, con valores de 0.554, 0.555 y 0.559, respectivamente.

 

Instancias de la Mujer en las Entidades Federativas (IMEF)

En la publicación se hace notar que la situación de las mujeres puede mejorar con ayuda de instituciones que contribuyan a incorporar la perspectiva de género en las decisiones de política pública. Por ello, se presenta un análisis de las características institucionales de las Instancias de la Mujer en las Entidades Federativas (IMEF). Al respecto, se identifica la importancia de contar con una posición dentro del aparato gubernamental estatal y atribuciones que les permitan influir efectivamente sobre las decisiones de política pública. Asimismo, se identifica la necesidad de asignar recursos públicos suficientes y adecuados para hacer frente a la magnitud de los rezagos en cada entidad.

 

La Sra. De Castro mencionó que aunque existen importantes rezagos que atender para lograr un desarrollo humano con igualdad de género en el país, debemos celebrar que México cuenta con herramientas legales e institucionales para hacerles frente. Al respecto, manifestó que el PNUD busca sumarse a los esfuerzos del gobierno de México para construir iniciativas transversales que permitan reducir las brechas en desarrollo y lograr la igualdad de género, ya que sin duda, un curso de acción es trabajar en el fortalecimiento de las capacidades de las IMEF para que sus voces tengan eco en las decisiones de política pública.

 

Finalmente, instó a las autoridades de los distintos niveles de gobierno, al sector académico y a la sociedad civil a participar de manera activa en el proceso de cambio que permita alcanzar un nivel de desarrollo humano con igualdad de género.

Información para medios:

 Ana Del Toro, ana.deltoro@undp.org +52 (55)4000-9793.