Arranca el proyecto para la implementación del Protocolo de Nagoya en México

30-may-2017

Ciudad de México.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) junto con el Gobierno de México y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés) arranca el proyecto para la implementación del Proyecto de Nagoya en México.

El Proyecto de Nagoya, adoptado en octubre de 2010, en Nagoya, Japón, es un acuerdo internacional cuyo objetivo es compartir los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos en forma justa y equitativa, teniendo en cuenta todos los derechos sobre dichos recursos y tecnologías, para contribuir con la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de sus componentes.  

México firmó el Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización del Convenio sobre la Diversidad Biológica el 24 de febrero de 2011 y lo ratificó el 16 de mayo de 2012, siendo el quinto país en hacerlo. Al alcanzar 50 ratificaciones, el protocolo entro en vigor internacionalmente el 12 de octubre de 2014. El 10 de octubre de 2014, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto Promulgatorio del Protocolo de Nagoya, con lo que, de acuerdo con el Artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es Ley Suprema de toda la Nación.

En este contexto, el Gobierno de México ha solicitado al GEF y al PNUD asistencia técnica para la eliminación de barreras a la conservación a largo plazo de la diversidad biológica del país. El proyecto fortalecerá la implementación del Protocolo de Nagoya en México promoviendo el cumplimiento del marco legal vigente, así como la transparencia y equidad entre los proveedores y usuarios de los recursos genéticos nacionales, suministrando entre otros los elementos para la creación de un marco legal nacional que promueva y establezca las modalidades del consentimiento informado previo para el acceso y uso de los recursos genéticos, así como el conocimiento tradicional asociado mientras fortalece las oportunidades para la distribución justa y equitativa de los beneficios que surjan de su utilización, basándose en condiciones mutuamente acordadas.

Lo anterior favorecerá el diseño e instrumentación de incentivos para la conservación de la diversidad biológica y el uso sustentable de sus componentes, lo que promoverá el desarrollo sustentable y contribuirá, en conjunto con el esfuerzo de la comunidad internacional, a detener la pérdida de biodiversidad y a evitar la apropiación indebida de los recursos genéticos y conocimientos tradicionales asociados de México. Todo esto al final redundará también en generar certeza jurídica y de inversión a potenciales interesados en el acceso y la utilización debida de los recursos genéticos nacionales para la investigación y desarrollo.

Los primeros pasos del proyecto son palpables mediante el taller de selección de sitios de intervención geográficamente ubicados que se llevó a cabo el pasado 30 de mayo para el cumplimiento de los resultados del proyecto, concretamente aquellos relacionados con el Componente 3: “Proteger el conocimiento tradicional y mejorar las capacidades de las comunidades indígenas y locales y otras partes interesadas para general conciencia social sobre la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, los recursos genéticos (RG), y el Conocimiento Tradicional (CT) Asociado; así como la distribución de beneficios generados del acceso y su utilización”. Con base en la experiencia de trabajos, resultados totales o parciales y la información provista por los socios estratégicos del proyecto.